Porque según el artículo 30 de la Ley de Drogodependencias y otros Trastornos Adictivos, aprobada durante el ejercicio de Alberto Ruiz-Gallardón como presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, recoge en su artículo 30 apartado 3, que se permite beber alcohol en la calle "en días de feria o fiestas patronales". Los días 1º y el 2 de mayo son festivos, a nivel nacional y regional respectivamente.
Dicha normativa regional fue aprobada en junio de 2002, y es más que clara a este respecto. El capítulo 30, apartado3 enumera las prohibiciones y las excepciones:
"No se permitirá la venta ni el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, salvo terrazas, veladores, o en días de feria o fiestas patronales o similares regulados por la correspondiente ordenanza municipal".
La mentada ordenanza municipal todavía no ha sido redactada desde la aprobación de la ley, con lo cual puede entenderse que en estas fechas está autorizado el hacer botellón en la calle.
Ya sabemos: todo lo que no está prohibido está permitido. ¿O no?Pero parece que quien escribe las leyes, no sólo se olvida de reglamentarlas, sino también de cumplirlas. Y mandó acordonar el barrio de Malasaña, con casi un centenar de policías municipales.
Y el resultado fue una batalla campal que se saldó con 22 heridos, de los cuales la mitad eran policías, un montón de destrozos de mobiliario urbano, gente enojada, y hacer el ridículo. Y la justificación del alcalde fue que los policías "fueron objeto de un ataque absolutamente injustificado que rompe todas las normas de convivencia". No defenderemos aquí la conducta de muchos jóvenes que provocaron los incidentes en gran medida, pero... ¿si legalmente tenían derecho a hacer el botellón, por qué semejante despliegue policial para impedirles el ejercicio del mismo?
Menos mal las veleidades del alcalde son más del tipo faraónicas, que si le diera por sentirse Napoleón, tal vez el 2 de mayo habría terminado como hace 199 años...
viernes, 4 de mayo de 2007
Y al final, el botellón era legal
Publicado por
Comando Tippex
el
viernes, mayo 04, 2007
jueves, 3 de mayo de 2007
Gallardón divisa Malasaña al final de un túnel
Suponemos que el Sr. Gallardón se ha enterado de los escándalos nocturnos en Malasaña en alguna sesión de “tormenta de ideas” con sus 300 asesores.
Los vecinos de a pie de este municipio conocen este problema desde hace bastante años (incluso ha habido algún programa de Telemadrid dedicado a ello). Saben también que aunque lo de Malasaña es espectacular no es único.
Alguno de sus bien pagados asesores le habrá susurrado:
“Parece que hay vecinos bastante molestos con el ruido nocturno en la zona de Malasaña. Estamos cerca de las elecciones y tenemos que fingir que hacemos algo. ¿Prometemos insonorizar plaza y calles con una cúpula de cristal? ¿Prometemos enterrarlas y poner arriba un zoo? ¿Va usted allí y toca el piano en esas noches? Sugiera al Sr. Sebastián hacer un dúo. Siempre harán menos ruido
El Sr. Gallardón habrá pensado (por este orden)
¿Cómo es posible que haya vecinos que puedan sentirse molestos por algo, siendo yo el alcalde? No me merecen.
¿Qué culpa tengo yo que el ayuntamiento ignore todas las regulaciones sobre ruidos? (Alguno de este comando tiene amplia experiencia en denuncias sobre esto).
¿No estoy totalmente volcado en convertir esta ciudad en una moderna Babilonia, para el recuerdo perenne de mi memoria? Me vienen con bobadas. ¿Es que no hay agradecimiento?
Suponemos que el señor alcalde, algo molesto por tener que preocuparse de semejantes nimiedades, habrá preguntado:
¿Qué podemos hacer en vísperas de elecciones?
Otro avispado asesor le habrá dicho:
“Que mejor ocasión, en estas fechas, que organizar una representación del levantamiento del 2 de Mayo junto a la estatua de Daoíz y Velarde. El pueblo de Madrid lo agradecerá Sr. Alcalde y aunque el problema continúe, el personal verá que se preocupa por ellos.”
Se rumorea que el alcalde le ha dado una gratificación superextra al asesor.
Al final volvemos siempre a lo mismo: Ciudad insoportable, irritante, invivible y malhumorada