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lunes, 28 de enero de 2008

Recuérdalo

Especialmente cuando oigas a Rodríguez Zapatero, a Pepiño Blanco, o a Teresa Fernández de la Vega, o cuando veas el telediario de Iñaki Gabilondo, o leas El País o el Público (o 20 minutos), y digan algo sobre el "error" de que no vaya Gallardón en las listas del PP (o cuando critiquen rabiosamente a Mariano Rajoy, a Manuel Pizarro o al PP en general), recuerda que ésta es la verdad que subyace en la mentira:




(Vídeo de Zetapolleces)

domingo, 4 de noviembre de 2007

El despacho “minimalista” del Sr. Gallardón

Nuestro alcalde ha trasladado su despacho de la venerable e histórica Casa de La Villa a otro, todo nuevecito, en el Palacio de Telecomunicaciones (basílica de Ntra. Sra. de Correos para los castizos). Dispondrá de un despacho de 80 mt2 con decoración “minimalista”.

Es usted un cursi redomado. En completa sintonía con lo que predomina en la política nacional.

Con la oficiosidad del cortesano bien engrasado y como un sapo henchido del viento de si mismo, ha abierto de par en par sus puertas, y en primicia, al periódico “El País”. Es cierto que cuando su finado dueño redujo el PP y sus votantes a un puñado de “fascistas y guerracivilistas”, el Sr. Rajoy declaró el boicot al grupo en cuestión. Pero: ¿alguien se toma en serio lo que dice el Sr. Rajoy? Nuestro alcalde, en concreto, se lo pasa por el arco sacro.

Durante 400 años los alcaldes de este villorrio han ejercido su cargo sin problemas desde el antiguo caserón. Mejor o peor. A su lado, en la Torre de los Lujanes, se mantuvo prisionero al rey de Francia, Francisco I. Mucha historia para este alcalde.

También es cierto que en el XIX el barrio perdió su esplendor y tomó un tinte “galdosiano”. Por las puertas del Ayuntamiento, por calle Mayor, bajaban, de vez en cuando, ciudadanos cabreados a montarle el pollo a alguno de los infectos borbones que gobernaban. Luego subía la respuesta del monarca, con los reos camino de ser ajusticiados en la Plaza de la Cebada.

No sabemos, todavía, cuanto costará el traslado. Pero es seguro que los madrileños lo pagaremos con gusto con tal que el Sr. Gallardón se encuentre cómodo con su decoración “minimalista”. Hay que reconocer que nuestro Alcalde se ha ido a un barrio con mucho más “caché” y su despacho goza de mejores vistas. Tiene a su lado la Plaza de Canalejas con la Bolsa de Madrid y los despachos con más lustre de la capital. Sobre todo está a un tiro de piedra del edificio de las Cortes. Seguro que le viene bien.

El alcalde desconoce al personal de esta villa. Es bastante desgarrado y hortera. Pero no se confunda Sr. Alcalde, muy de vez en cuando le gusta sacar el genio a pasear. Que se lo pregunten a los del área de Movilidad y sus parquímetros.

Usted es un cursi redomado, un arribista con pretensiones. Pero en este poblacho, los aristócratas van a tomar agua con limón y a bailar el chotis en la pradera de San Isidro. Aunque habrá visitado infinitas veces los cuadros de D. Francisco de Goya, seguro que no ha reconocido esta aristocracia representada en algunos de ellos. O que fue descrita por D. Benito Pérez Galdós en algunas de sus novelas.

Basta con ver su mueca cuando se cree obligado a acudir a alguna de las fiestas patronales.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Homenaje “in memoriam” al Sr. Polanco. Sentida elegía del Sr. Gallardón.


El jueves pasado tuvo lugar una reunión para recordar y glosar a uno de los jerifaltes del antiguo régimen y del nuevo: D. Jesús Polanco, marqués de Santillana.

El Gobierno mandó a ocho ministros/as encabezados/as por la Sra. de la Vega; estuvo también el ex jefe del Gobierno Sr. González Márquez y otras distinguidas personalidades. La dirección del acto estuvo a cargo del Sr. Cebrián, entusiasta falangista (entonces), martillo de “fachas” (ahora), director de informativos con el último jefe de Gobierno del General Franco (entonces) y directivo del grupo editorial del periódico informativo del régimen actual (por ahora). El Sr. Gallardón estuvo presente; no sabemos si como amigo íntimo, seguidor fiel o si fue enviado como espía por el Sr. Rajoy.

Todos sabemos que el Sr. Polanco fue un audaz y emprendedor empresario, maestro en la gestión, optimización y explotación de los favores políticos bajo todos los regímenes. El Sr. Gallardón lo expresó con mucha elegancia: destacó las capacidades de D. Jesús Polanco como gerente, destacó su contribución a la modernidad de la industria de la comunicación en España y agradeció que supiese acoger al "liberalismo de derechas" en sus medios. (resumen de LD)

La foto de grupo con señoras es de lo más ilustrativa. Una representación de la continuidad de las mismas familias en el poder; con el antiguo y con el nuevo régimen. Estamos convencidos que los padres de la Sra. de la Vega o el Sr. Bermejo, por ejemplo, antiguos jerifaltes con el General, se hubiesen sentido llenos de orgullo al ver la carrera de sus vástagos. En ese sentido el Sr. Gallardón no desentonaba.

El conjunto era un homenaje (supongo que involuntario) a la teoría de los intelectuales orgánicos de Gramsci. Una leve pirueta y la siguiente generación disfruta de los mismos privilegios fingiendo defender y apoyar lo contrario y haciendo exactamente lo mismo. Homenaje también al príncipe de Lampedusa.

No sabemos como el Sr. Gallardón sobrepasó la “barrera sanitaria” que D. Jesús estableció para los “franquistas” y “guerra civilistas” militantes del PP. Podría ser el “efecto túnel” de la física moderna aplicado a la política. Suponemos que los militantes del PP se sentirán aliviados al verse representados en tan magno festival y que alguien, en su nombre, agradezca a D. Jesús (aunque sea a título póstumo) sus desvelos por ellos.

Lo que ha quedado claro es la absoluta irrelevancia de las decisiones del Sr.Rajoy y su profunda inanidad política. Muy demostrada con esa recua de burócratas de partido que ha elegido para desarrollar su programa electoral (o lo que sea) y encabezada por un insignificante Sr. Costa (al que da grima escuchar). El Sr. Gallardón parece un importante problema en su carrera política. Le está sobrepasando, Sr. Rajoy. Vamos a necesitar mucho tippex.

viernes, 4 de mayo de 2007

Y al final, el botellón era legal

Porque según el artículo 30 de la Ley de Drogodependencias y otros Trastornos Adictivos, aprobada durante el ejercicio de Alberto Ruiz-Gallardón como presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, recoge en su artículo 30 apartado 3, que se permite beber alcohol en la calle "en días de feria o fiestas patronales". Los días 1º y el 2 de mayo son festivos, a nivel nacional y regional respectivamente.

Dicha normativa regional fue aprobada en junio de 2002, y es más que clara a este respecto. El capítulo 30, apartado3 enumera las prohibiciones y las excepciones:

"No se permitirá la venta ni el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, salvo terrazas, veladores, o en días de feria o fiestas patronales o similares regulados por la correspondiente ordenanza municipal".

La mentada ordenanza municipal todavía no ha sido redactada desde la aprobación de la ley, con lo cual puede entenderse que en estas fechas está autorizado el hacer botellón en la calle.

Ya sabemos: todo lo que no está prohibido está permitido. ¿O no?

Pero parece que quien escribe las leyes, no sólo se olvida de reglamentarlas, sino también de cumplirlas. Y mandó acordonar el barrio de Malasaña, con casi un centenar de policías municipales.

Y el resultado fue una batalla campal que se saldó con 22 heridos, de los cuales la mitad eran policías, un montón de destrozos de mobiliario urbano, gente enojada, y hacer el ridículo. Y la justificación del alcalde fue que los policías "fueron objeto de un ataque absolutamente injustificado que rompe todas las normas de convivencia". No defenderemos aquí la conducta de muchos jóvenes que provocaron los incidentes en gran medida, pero... ¿si legalmente tenían derecho a hacer el botellón, por qué semejante despliegue policial para impedirles el ejercicio del mismo?

Menos mal las veleidades del alcalde son más del tipo faraónicas, que si le diera por sentirse Napoleón, tal vez el 2 de mayo habría terminado como hace 199 años...


jueves, 3 de mayo de 2007

Gallardón divisa Malasaña al final de un túnel

Suponemos que el Sr. Gallardón se ha enterado de los escándalos nocturnos en Malasaña en alguna sesión de “tormenta de ideas” con sus 300 asesores.

Los vecinos de a pie de este municipio conocen este problema desde hace bastante años (incluso ha habido algún programa de Telemadrid dedicado a ello). Saben también que aunque lo de Malasaña es espectacular no es único.

Alguno de sus bien pagados asesores le habrá susurrado:

“Parece que hay vecinos bastante molestos con el ruido nocturno en la zona de Malasaña. Estamos cerca de las elecciones y tenemos que fingir que hacemos algo. ¿Prometemos insonorizar plaza y calles con una cúpula de cristal? ¿Prometemos enterrarlas y poner arriba un zoo? ¿Va usted allí y toca el piano en esas noches? Sugiera al Sr. Sebastián hacer un dúo. Siempre harán menos ruido

El Sr. Gallardón habrá pensado (por este orden)

¿Cómo es posible que haya vecinos que puedan sentirse molestos por algo, siendo yo el alcalde? No me merecen.

¿Qué culpa tengo yo que el ayuntamiento ignore todas las regulaciones sobre ruidos? (Alguno de este comando tiene amplia experiencia en denuncias sobre esto).

¿No estoy totalmente volcado en convertir esta ciudad en una moderna Babilonia, para el recuerdo perenne de mi memoria? Me vienen con bobadas. ¿Es que no hay agradecimiento?

Suponemos que el señor alcalde, algo molesto por tener que preocuparse de semejantes nimiedades, habrá preguntado:

¿Qué podemos hacer en vísperas de elecciones?

Otro avispado asesor le habrá dicho:

“Que mejor ocasión, en estas fechas, que organizar una representación del levantamiento del 2 de Mayo junto a la estatua de Daoíz y Velarde. El pueblo de Madrid lo agradecerá Sr. Alcalde y aunque el problema continúe, el personal verá que se preocupa por ellos.”

Se rumorea que el alcalde le ha dado una gratificación superextra al asesor.

Al final volvemos siempre a lo mismo: Ciudad insoportable, irritante, invivible y malhumorada