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lunes, 14 de enero de 2008

Alvarez Cascos nos da la razón

En declaraciones al periódico La Nueva España, Francisco Álvarez Cascos coincide con nuestro post anterior, en el que pedimos que se cumplan las normas establecidas en los estatutos del Partido Popular.

En la entrevista, Álvarez Cascos, explica claramente que "el régimen de incompatibilidades de los alcaldes ayudó a acabar con el fulanismo político que era, junto al de las capillitas, los clanes, el principal problema del partido y de toda la Historia de la derecha española".

Las incompatibilidades, aprobadas en 1993, sirvieron para "colocar a cada uno en su sitio", al establecer que "cada uno se dedicara a lo que tenía que dedicarse, en beneficio del partido". Y no no sólo sirvieron para acabar con el fulanismo: este estatuto también llevó al PP a ganar las elecciones en 1996.

Según Álvarez Cascos, la excepciones contempladas en los Estatutos, obedecen a que "toda norma tiene que tener su excepción". "Lo que no puede ser es que la excepción acabe convirtiéndose en regla", y explicó que "si se quiere una presencia nacional de los alcaldes, su sitio natural es el Senado".

Finalizó recalcando que "las personas deben estar al servicio del partido y no el partido al servicio de las personas, porque ésto último es el fulanismo".

Nosotros agregamos: las personas deben estar al servicio del partido, y el partido al servicio de los ciudadanos. Porque lo contrario, además de fulanismo, es oligarquía.

viernes, 11 de enero de 2008

Hacer lo debido

Dejar de lado el egoísmo y cumplir con las normas. Y que siga el ejemplo de Rita Barberá. Eso es lo que desde aquí le pedimos al Alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Se lo pedimos a él, aunque sin tener demasiada esperanza en que su extrema ambición le permita un acto de humildad. Pero sobre todo, se lo pedimos a Mariano Rajoy.

Como presidente del partido, como candidato a presidente de gobierno, como hombre de leyes, es lo mínimo que podemos esperar: que haga cumplir las normas.

El artículo 7.2 c de los estatutos del Partido Popular, establece claramente esta incompatibilidad:


ARTICULO 7. Deberes de los militantes.

2.- Para acceder a cargos públicos o puestos de dirección del Partido, los militantes deberán respetar los siguientes criterios:

c) La condición de Diputado al Congreso o al Parlamento Europeo es incompatible con el desempeño de cargos de Presidente o Secretario General Insular, Provincial o Regional del Partido y con los de Alcalde, Presidente de Diputación Provincial, Consell o Cabildo Insular.



Así lo ha entendido la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, quien además ha mostrado un gran respeto por los habitantes de Valencia que la eligieron como alcaldesa hace unos meses, al decidir que la mejor manera de ayudar a Mariano Rajoy a ganar las elecciones del 9 de marzo es es 'seguir trabajando en Valencia como lo he hecho en estos últimos 16 años con la colaboración de todo mi equipo de Gobierno', ya que éste es 'mi compromiso y mi ilusión con los valencianos'.

Se nos podrá decir que el inciso 3º autoriza al Comité Ejecutivo Nacional a hacer excepciones. Y nosotros diremos que la excepción es fuente de injusticia.

Derecho significa “lo que es bien dirigido”, lo que “no se aparta del buen camino”. Su fin último es la consecución de la paz, la armonía y el orden, manteniendo la convivencia pacífica entre los hombres, que únicamente es posible a través de la justicia.

No se puede establecer una excepción a la norma jurídica por satisfacer los caprichos megalomaníacos de un dirigente político, porque se están destrozando los caracteres fundamentales de la norma jurídica: su generalidad y su obligatoriedad. Es decir, son obligatorias para todos.

Desde aquí queremos pedirle a Mariano Rajoy que no pase por alto los estatutos de su partido, porque de hacerlo, estaría erigiendo una candidatura ilegítima.

Alberto Ruiz-Gallardón se debe –por mandato popular- a los habitantes de la ciudad de Madrid que lo eligieron, y que son quienes abonan puntualmente su nómina. Ni él, ni ningún otro alcalde debería figurar en las listas del PP, vulnerando sus estatutos. Estatutos que todos los miembros del partido han prometido obedecer.

Si la clave para ganar una elección pasa por violar las normas, ¿qué clase de opción constituye el PP para los ciudadanos?